Seguridad Social fija una base mínima de 1.424,40 € para autónomos societarios y familiares colaboradores

La Tesorería General de la Seguridad Social ha aclarado cómo se aplicará la base mínima de cotización para determinados colectivos de trabajadores autónomos, introduciendo un cambio relevante que afectará especialmente a los autónomos societarios y a los familiares colaboradores.

Según establece la Orden PJC/297/2026, la base de cotización definitiva de estos colectivos no podrá situarse por debajo de los 1.424,40 euros mensuales, siempre que hayan estado dados de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) al menos 90 días durante el año.

¿A quién afecta esta medida?

La nueva regulación se aplica a dos grupos concretos:

  • Autónomos societarios
  • Familiares colaboradores del autónomo

Ambos colectivos ven así equiparada su base mínima a la correspondiente al grupo 7 del Régimen General de la Seguridad Social.

Diferencia entre base provisional y definitiva

Uno de los aspectos clave de la medida es la distinción entre la base de cotización provisional y la definitiva:

  • Durante 2026, los autónomos podrán seguir cotizando de forma provisional con una base mínima de 1.000 euros mensuales (la vigente en 2025).
  • Sin embargo, cuando la Seguridad Social realice la regularización anual, la base definitiva no podrá ser inferior a 1.424,40 euros.

Esto implica que, si un trabajador ha cotizado por debajo de esa cifra durante el año, deberá abonar posteriormente la diferencia.

Regularización: posibles pagos adicionales

En la práctica, esta medida puede traducirse en un ajuste al alza en las cotizaciones. Durante el proceso de regularización de 2026, la Seguridad Social calculará la base definitiva en función de:

  • El mínimo obligatorio de 1.424,40 euros
  • Una base superior si así lo determinan los rendimientos reales del autónomo

Si la base provisional elegida ha sido inferior, se reclamará la diferencia en cuotas.

Sin cambios automáticos: decisión voluntaria

Es importante destacar que no habrá una actualización automática de la base de cotización durante 2026, ni tampoco efectos retroactivos inmediatos.

Por tanto, los autónomos tienen dos opciones:

  • Mantener su base actual y asumir un posible pago posterior en la regularización
  • Aumentar voluntariamente su base durante el año, dentro de los plazos legales, para evitar ajustes futuros

Este cambio refuerza, por tanto, la tendencia hacia un sistema de cotización más alineado con los ingresos reales, pero también obliga a estos colectivos a planificar con mayor precisión sus cotizaciones.